De verdad que me fastidia verme envuelto en este tipo de
polémicas. Y más cuando quien pretende implicarme, ni tan siquiera conoce cual
es mi realidad. Qué injusto. Me agarras componiendo, en un estado emocional perfecto.
Leer ciertas cosas me turban, de verdad que sí. Me apenan tus palabras y tu
postura.
Querida amiga, después de registrar desde 1977 cerca de 200
de mis obras en SGAE, déjame que te diga que, a día de hoy, los derechos que
percibo, no alcanzan a ser ni el 50% del salario mínimo interprofesional.
¿Sabes cuánto va a cobrar algún autor tan prolijo y afamado (me cuesta escribir
sus nombres) como alguno de tus amigos? Pregúntaselo, porque la cifra tiene no
menos de 5 dígitos altos, incluso 6. Y todo porque, muy "afortunados"
ellos, han encontrado una fórmula "genial" pero que, por muy legal
que se nos pinte, no tengas dudas: es un claro fraude al espíritu de la ley.
Que te quede claro que no tengo nada contra los conciertos
de madrugada, ni a ninguna hora, si se hacen con la total libertad del músico
que los ejecuta y no dictándole las piezas que debe tocar que, obviamente,
suelen ser las que pertenecen al control editorial de la cadena que los emite.
Tampoco tengo inquina contra quienes hacen de su capa un sallo negociando en
"libertad" con las editoriales de TV, pero sí contra aquellos que
están prestándose, ocultando su mirada tras unas gafas de sol, a una pantomima
que ofende a los que hemos dedicado toda nuestra vida de músicos, pensando que
la música debe nacer para poder ser escuchada.
También estoy en contra, siempre lo estuve, de la figura del
editor musical especulativo. Mi obra (salvo el 1er L.P. de Asfalto) no entrega
derechos a las editoriales, puede que de ahí la tímida repercusión que tuvo de
siempre en los medios. Y, fíjate lo que digo: respeto mucho a los editores,
aquellos que invertían esfuerzo en la difusión de las obras de sus
representados, de los que ya prácticamente no quedan. Esta en mi libro
autobiográfico, que en 1965 trabajé en una editorial así, regentada por un compositor,
todo un señor, magnífico como músico y como persona D. Mario Suárez. Me pasaba el día
escribiendo direcciones en sobres que portaban partituras que se regalaban a
las orquestas por todo el país para que las ejecutaran. Porque ¿sabes de donde
viene la figura del editor? Te lo digo: el autor componía y alguien tenía que
imprimir las partituras y repartirlas. ¿Sabes lo que es el editor actual?: alguien que obliga al compositor a ceder el
50% de sus derechos para atenuar lo que sus dueños (léase grupos de comunicación
y multinacionales del sector discográfico) pagan por otro lado, conforme a lo
que les obliga la ley. Y es, de ese modo, que aminoran el costo de la factura que les
presenta SGAE por mandato de todos los autores. Alain Milhaud por años ha sido editor musical, tal vez su nombre no te diga nada, fue el productor
de Los Bravos, quien hizo que ese fuera el primer grupo español en visitar los
charts internacionales; un viejo octogenario, pasional de la música, me decía
hace sólo unos meses: "Amigo Julio, es duro aceptar en lo que se ha
convertido la figura del editor musical".
Por tanto, si los que tú defiendes, consideran que tras este
enfrentamiento lo que hay es una pugna entre unos grupos editoriales y otros, a
lo que Antón Reixa, presidente de SGAE, presumiblemente se apunta en favor de
unos, te diré con total rotundidad que en esas yo no estoy; pero es que, además, me parece que Reixa
tampoco. Estoy convencido de que el Presidente está siendo sincero, yo lo veo así, y dice lo mismo
que diría cualquier autor indignado, que, por supuesto, no son obviamente ese centenar... que dicen ser. Y sí, es
cierto que, si se cogen sus palabras y se sacan de contexto, pueden, con habilidad maléfica, presentarse
como ofensivas para algunos autores; es por eso que él ya las ha matizado.

En fin, amiga, te dije que te daría mis explicaciones en
privado si te interesan, ya veo que no y me has obligado a darle a la tecla. No
te preocupes, posiblemente ya madurarás como persona, aunque algunos no lo hacen yo deseo que tú sí. Yo mismo, a tu edad, también hice muchas tonterías por no saber escuchar a
los mayores que, en la recta final de sus vidas, ya se ven aliviados del peso
de las ambiciones.
Por último, con cierto pudor me obligas a que te diga qué pasa con mi música.
Verás, yo no salgo en televisión, ni sueno por la radio, tal vez porque no tengo editorial que
lo promueva... Pero a pesar de ello, vengo publicando casi un disco por año.
Trabajo en ello casi constantemente, es lo que me queda, y es un placer hacerlo; sobre todo pensando que gozo de la suerte de tener unos pocos miles que están
dispuestos a escuchar con interés lo que hago; qué privilegio amiga mía, no sé si les estoy suficientemente agradecido. Con Asfalto, qué quieres que te diga, es
cierto que no tocamos mucho: 40 fechas en 2009, 22 en 2010, unas 20 en 2011 y una
docena de 2012. Las cosas están mal para todos: no hay dinero para contratar y tampoco es cosa de ir haciendo de empresa por salas cutres, a no ser que te subvencionen... claro. O eres músico o eres gestor, las dos cosas es
casi materia imposible, no funciona. Aún así, no dejo de hacer actuaciones. Déjame que te diga que, al menos una vez por
semana, a veces dos; a veces tres... mis canciones se suben a un escenario allá
por cualquier parte de la geografía nacional. Lo hago con el dueto
electro-acústico que tengo con mi amigo Sherpa; un espectáculo muy digno, créeme: te
gustará, sepas que te invito a verlo cuando quieras. Como ves no se puede decir
que esté precisamente inactivo.
En cuanto a las "dietas" que percibo por mi
participación en el Comité de APS (Atenciones y Previsión Social) de Fundación
Autor, o sea: SGAE ¿Sabes lo que es eso? Te lo explico: una docena de autores, se
supone que gente buena, fuimos elegidos para atender los casos y ayudar
económicamente a los autores que atraviesan situaciones de extrema gravedad.
Unos 300.000€ al año destinará la actual SGAE para estos fines solidarios,
justo el doble que el año 2012. Nos venimos reuniendo cada dos meses, y sí, cuando lo hacemos, se nos
pagan como gastos de asistencia 200 euros. ¿Que te parece el dineral que percibo?
Como ves, no tengo nada de qué avergonzarme, desde luego que no. Pero aún hago
algo más. Déjame que te diga que, pensando en ti, mejor dicho en gente de tu
edad que tiene impulsos creativos y que les gustaría llegar a mostrarlos, estoy
trabajando en la redacción de un proyecto que permita que miles de jóvenes
músicos encuentren un circuito en el que poder tocar. Y todo ello, muy probablemente, sea factible bajo el impulso de la actual dirección de esta “maldita” SGAE, sobre la que
albergas tantas sospechas.
Cómo ves, realmente soy un ser despreciable, ¿verdad que sí?
Pd: He elegido una foto muy interesante para ilustrar esta publicación, en ella se te ve muy guapa al lado de un viejo amigo... por todos sobradamente conocido.